Estudiantes que mantienen tomado el Campus Chamilpa de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) desde el pasado 2 de marzo, en demanda de mayor seguridad, tanto al interior como al exterior del plante, desconocieron a la rectora Viridiana León Hernández como interlocutora de los intereses de la comunidad, al señalar falta de representatividad y nula voluntad de diálogo durante los 23 días que lleva el movimiento.
Los universitarios, que mantienen bajo su control el campus ubicado al norte de Cuernavaca, recordaron que el pasado 20 de febrero desapareció su compañera Kimberly, quien fue localizada sin vida el 2 de marzo en un predio cercano. Asimismo, denunciaron la desaparición y posterior hallazgo sin vida de Karol, otra estudiante originaria de Mazatepec.
La noche del lunes emitieron un comunicado en el que, además de rechazar el Plan Integral de Seguridad Universitaria presentado por la gobernadora Margarita González, desconocieron a la rectora, quien ese mismo día reapareció públicamente y firmó, junto con directivos de distintos planteles, la implementación de dicho plan propuesto por el gobierno estatal.
“Resulta reprobable y cobarde que la gestión universitaria pretenda ‘solucionar’ la crisis de inseguridad mediante acuerdos de escritorio, ignorando completamente las demandas que hemos comunicado. Diseñar un plan sin escuchar a los estudiantes, además de ineficiente, es un insulto a nuestra persona”, señalaron.
Criticaron que el plan no cuenta con un diagnóstico real ni participativo de la mayoría de la comunidad universitaria, y que sólo atiende una mínima parte de las deficiencias estructurales en materia de seguridad, por lo que —afirmaron— funciona más como un acto político que como una solución de fondo.
“Debido a la falta de representatividad y a la nula voluntad de diálogo democrático demostrada en este acto, desconocemos la legitimidad de la doctora Viridiana León Hernández como interlocutora de los intereses de esta comunidad”, indicaron.
“Rechazamos profundamente este plan por considerarlo ineficiente, superficial y ajeno a la realidad estudiantil”, recalcaron.
Finalmente, calificaron como contradictoria la postura de directivos que, aseguraron, se prestaron a validar un acuerdo “que ignora la autonomía de nuestras exigencias”.
